Abandono de familia

EL IMPAGO DE CUOTAS HIPOTECARIAS TRAS EL DIVORCIO

El pago de la hipoteca es una obligación que los cónyuges contrajeron en el momento de la firma del contrato. Y eso no cambia con el Divorcio pues ambos son deudores solidarios y el banco puede reclamar el pago a cualquier de ellos.

En consecuencia, aunque tras el Divorcio uno de los miembros de la pareja no conviva en el domicilio familiar por haberse atribuido su uso al otro cónyuge y a los hijos, debe seguir abonando la cantidad hipotecaria que le corresponda.